.post blockquote { width:275px; margin: 10px 0 10px 50px; padding: 10px; text-align: justify; font-size:15px; color: #e1771e; background: transparent; border-left: 5px solid #e1771e; } blockquote { border-left:3px solid #CCCCCC; color:#776666; font-style:italic; padding-left:0.75em; } Fusilados de Torrellas: diciembre 2009 http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=UTF-8" />

Nochevieja sin uvas. Nochevieja con bombas.

Los bombardeos aéreos sobre Barcelona inauguraron un nuevo modelo de guerra, hoy ampliamente extendido: la población civil como un objetivo militar más. Imagen de la web Visto y No Visto

31 de diciembre de 1938. Un bombardeo sobre el centro de Barcelona, deja 50 muertos. No es, ni mucho menos, el primero, ni será el último. Tampoco será el más grave. Entre el 13 de febrero de 1937 y el 24 de enero de 1939, Barcelona sufrirá 385 ataques por parte de la Aviazione Legionaria italiana (principalmente), la Legión Cóndor alemana y la aviación franquista, y desde los barcos de guerra apostados frente la costa catalana, principalmente por parte del buque de guerra italiano "Eugenio di Savoia".

Aviones italianos bombardeando Barcelona. Imagen de la web Informativos.net
Tiene así Barcelona, el triste "privilegio" de convertirse en la primera ciudad del siglo XX bombardeada sistemáticamente mediante la innovadora técnica del bombardeo por saturación (bombardeos masivos a intervalos de tres horas), con el fin no sólo de alcanzar objetivos militares, sino de aterrorizar a la población civil para minar la moral de los soldados del frente y forzar su rendición. Así se inaugura una perversa estrategia: el debilitamiento psicológico de la retaguardia es tan importante como la lucha en la línea de fuego.


El 17 de Marzo de 1938 una bomba italiana alcanzó a un camión cargado con 4 toneladas de trilita en el cruce de las calles Balmes y Gran Vía. Se produjo una gigantesca explosión y dos manzanas enteras quedaron reducidas a escombros. La explosión fue captada por cámaras italianas y hoy en día es todo un símbolo de los bombardeos de la Guerra Civil.Imagen y pie de foto de la web World War II Freak
Winston Churchill, durante los peores momentos de los bombardeos nazis sobre Londres, puso a la Barcelona de 1938 como ejemplo de la capacidad de resistencia de la
población civil ante los ataques de la aviación enemiga. “No quiero subestimar la severidad del castigo que cae sobre nosotros, pero confío en que nuestros ciudadanos serán capaces de resistir como lo hizo el valiente pueblo de Barcelona”.

Los bombardeos aéreos sobre la ciudad de Londres y la muerte de muchos civiles como consecuencia de los mismos se ejecutaron deliberadamente, buscando la desmoralización de los británicos ante los ataques alemanes. Así lo demuestra este cartel italiano de la web Vadehistoria
Bonitas palabras. Pero seguramente nadie le dijo que, si no hubiera avalado la política de no intervención, Londres no habría sufrido los efectos devastadores de las bombas alemanas. Y posiblemente Barcelona, tampoco.


Todos los que leéis este blog sabéis que mi insistencia en recordar el pasado no es gratuita. Mi lema, “Para que quien sabe, recuerde, y quien no sabe, aprenda”, parte de la base de que la historia no puede cambiarse. Pero que pueden repetirse en el futuro los horrores del pasado si éste no se conoce.



Refugio construido en el número 169 de la calle Nou de la Rambla del barrio del Poble Sec por los propios ciudadanos de la zona para protegerse de los ataques aéreos. Imagen de la web El Paralelo
Por ello, cuando levantemos nuestra copa para despedir al año que se va y dar la bienvenida a otro que esperamos mejor, tengamos un recuerdo para quienes también una Nochevieja, la de 1938, en los refugios improvisados de las estaciones de metro, en medio del estruendo de las explosiones y con el sonido estridente de las alarmas de fondo, nada tenían que celebrar, salvo el hecho de seguir vivos un día más.

Con su ejemplo elevaron la moral de los soldados que siguieron
combatiendo en el frente hasta que la lógica inexorable de la guerra puso fin al sueño de esperanza republicano.

¡Feliz Año Nuevo!




NOTA
: Queridos amigos y amigas. Me tomo vacaciones... Necesito descansar y tener tiempo para preparar material para el blog. La próxima entrada será el domingo, día 10 de enero. Hasta entonces, visitaré vuestros blogs y contestaré a vuestros comentarios, si tenéis a bien hacerlos. Un fuerte abrazo para todos.







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El apoyo de los fascismos a Franco (y IV). Los Rusos Blancos de la ROVS y los Legionarios rumanos de la Guardia de Hierro.

Insignia de los voluntarios Rusos Blancos en la Guerra Civil Española. Imagen de la web Requetés

De todos es conocida la participación de los aviadores nazis de la Legión Cóndor y del C.T.V. ("Corpo Truppe Volontarie") italiano al lado del bando sublevado en la guerra, pero es mucho menos conocida la participación de otros grupos al servicio de los nacionales, tales como los irlandeses, los franceses o los portugueses, a quienes se les ha dedicado sendas entradas en este blog.

Para terminar con el tema de los apoyos de los fascismos a Franco, hay que mencionar también a los rusos blancos y a los rumanos cuya participación, comparativamente con los anteriores, fue meramente testimonial.


Nicolás II Romanov, Zar de todas las Rusias, junto a la Zarina. Las contínuas derrotas rusas en la Primera Guerra Mundial provocaron la Revolución de 1917 con la que los Bolcheviques tomaron el poder. Imagen de la web Vadehistoria
Los rusos blancos anticomunistas pertenecían al bando de los vencidos de la Guerra Civil Rusa que dio paso al triunfo de la Revolución Bolchevique. Muchos de ellos se encontraban exiliados en Francia cuando estalló la Guerra Civil Española y vieron este conflicto como una forma de resarcirse ante la derrota al poder luchar contra los comunistas que había en el otro lado.

Por ello marcharon como voluntarios a enrolarse en el ejército de Franco. La mayoría de estos voluntarios pertenecían a la "Unión Militar Rusa" (ROVS), fundada en 1924 por el general Wrangel, con el fin de continuar la guerra contra el comunismo. Había bastantes militares de carrera que habían ocupado en su momento puestos de responsabilidad en el ejército zarista, los cuales pensaban que éste sería el primer paso para destruir el comunismo soviético y poder reconquistar la patria perdida.


Piotr Nikolayevich Wrangel, fundador de la Unión Militar Rusa (ROVS). Imagen de la web Foro Santo Tomás Moro
Los voluntarios rusos estaban a las órdenes del general Shikarenko, el cual solicitó a Franco poder constituir una unidad independiente rusa, preferiblemente de artillería o ametralladoras. Franco le dio largas sobre lo de formar una unidad de voluntarios rusos, pues parece que eran muy pocos (se estima que alrededor del centenar) para ese cometido. El general contestó que precisamente el formar la unidad fomentaría la recluta masiva de rusos blancos. También pidió algún ascenso para los voluntarios rusos, más acorde con su grado y experiencia militar. Franco parece que no atendió a ninguna de las propuestas y peticiones de Shikarenko, que salio muy decepcionado de la entrevista.

Revista del Ejército Ruso Blanco "Часовой", ("Centinela"), nº 176 del 15 de octubre de 1936. Título: "Los blancos héroes del Alcázar". Imagen de la web Requetés
Franco veía con buenos ojos toda ayuda pero a título personal, por lo que si deseaban luchar debían hacerlo ingresando en alguno de los cuerpos o unidades del ejército, por ejemplo, en la Legión, a la que fue destinado Shikarenko. En esta unidad tuvo que soportar también el desdén de su jefe, Yagüe.

Aunque otros se integraron en las milicias falangistas y en la aviación, la mayoría de los rusos blancos
lo hizo, por cercanía ideológica y semántica, en los Requetés. Éstos luchaban bajo el lema “Por Dios, por la Patria y el Rey”, el cual coincidía con el histórico lema del Ejército Imperial Ruso “Por la Fe, el Rey y la Patria”. Además, el lema de la España Nacional “Una, Grande y Libre” fue el lema del Movimiento Blanco Ruso: "Grande, Unida y Libre".

Misa por el rito ortodoxo en presencia de requetés, posiblemente del Tercio María de Molina, en El Contadero (Jaén), 9 de octubre de 1938. Imagen de la web Hispanismo.org
Los rusos blancos nunca se sintieron muy cómodos en el ejército nacional, especialmente en las unidades mandadas por jefes que no pertenecían a su clase social pues muchos tenían un origen aristocrático. No dejaban de mantener sus viejos prejuicios sociales y su elitismo.

La verdad es que no fueron muy bien tratados porque, al ser voluntarios, no se les reconocieron servicios ni se les ascendió. Al final, a algunos se les nombró tenientes con derecho a pensión al terminar la contienda. Este fue el caso de Shikarenko, que pasó vivir en San Sebastián hasta su muerte.


Emblema de la Guardia de Hierro rumana. Una cruz triple, representando barras de prisión (como escudo del martirio). Imagen de la web WikiPedia
Al otro extremo de Europa también se seguía con gran interés el desarrollo de la Guerra Civil Española. Como en tantos otros países, también en Rumania existía un movimiento de carácter fascista, la "Guardia de Hierro", que deseaba vivamente la victoria de los “nacionales”.

Con origen en las zonas rurales del país, la "Guardia de Hierro" se había formado a partir de la "Legión de San Miguel Arcángel", definida por su fundador, Corneliu Zelea Codreanu, como un movimiento Revolucionario Cristiano y Nacionalista Mistico, fervientemente antisemita y destinado a defender Rumania de Húngaros, Judíos , Masones y Bolcheviques, para preservar la fe cristiana de los descendientes originales de los Dacio-Romanos en la cuenca del Danubio.


Corneliu Zelea Codreanu, fundador y líder de la Guardia de Hierro. Imagen de la web WikiPedia
En 1930 el movimiento se militarizó, adoptó grados, divisas y una camisa verde a modo de uniforme, en la que llevaban bordada una esvástica a la altura del corazón. Se convirtieron así en una milicia al estilo de la SA Alemana o de la Milicia Voluntaria Fascista Italiana, adoptando similares métodos violentos para lograr sus objetivos.

Esta ideología ultra-nacionalista, xenófoba y de extrema derecha reaccionaria, unida a su afán de cruzada cristiana y anti-comunista era muy similar a la defendida por el
bando sublevado en España.

Codreanu saludando desde un automóvil en un desfile en Bucarest. Imagen de la web Codreanu y la Guardia de Hierro
El episodio de la defensa del Alcázar por Moscardó emocionó a la organización y se decidió hacer algo, aunque fuera un gesto simbólico , para manifestar el apoyo y admiración por la causa nacional.

Al general retirado y aristócrata Giorgios Cantacuceno, subjefe de la "Guardia de Hierro", se le ocurrió el regalar una espada al “Heroe del Alcazar”, réplica de la que en el siglo XVII
Felipe III de España había regalado al príncipe rumano Miguel el Sabio.

Cantacuceno partió de Bucarest por tren junto con una delegación de otros 7 "legionarios" con destino Toledo, el 22 de Noviembre de 1936. Una vez en Toledo, fundieron la propia espada de Cantacuceno e hicieron una réplica de la regalada por Felipe III. El 7 de Diciembre, en una solemne ceremonia, entregaron la espada a Moscardó. Se pronunciaron
discursos patrióticos a los que siguieron un desfile y una comida de hermandad con las autoridades y la Falange local.

El general Cantacuceno fotografiado junto a los miembros de la delegación de la Guardia de Hierro que partieron a España, uno de los cuales era un sacerdote ortodoxo. Imagen de la web Un vallekano en Rumanía
Algunos componentes de la delegación rumana abogaron por quedarse en España y alistarse en la Legión Extranjera. A Cantacuceno, que a sus 70 años ya no estaba para aquellos trotes, la idea no le entusiasmó pero tuvo que rendirse ante los argumentos que le fueron expuestos. Los "nacionales" españoles luchaban contra la Bestia Negra del Apocalipsis, por lo que el destino de los Nacionalistas Cristianos Rumanos estaba íntimamente relacionado a la victoria de los "nacionales Españoles" en la Península Ibérica .

Además los rumanos estaban convencidos de que nada malo les podía pasar a unos defensores de la Cruz en su lucha contra el Anticristo. San Miguel Arcángel y otros santos les protegerían.


San Miguel Arcángel, Jefe de los ejércitos de Dios contra Lucifer, Príncipe de los ángeles caídos, representado como un dragón. Imagen de la web WikiPedia
Así pues, los rumanos se alistaron en la 21 Compañía de la VI Bandera de la Legión y fueron trasladados, tras pasar la navidad, a las cercanías de la Carretera de Majadahonda, cerca de Madrid.

Convencidos de que la Divina Providencia velaba por ellos, pronto se dieron cuenta sin embargo de que su situación era complicada. Ninguno hablaba español, no tenían forma física ni apenas instrucción militar, y como no pensaban quedarse en España, apenas equipo. Tuvieron que dormir al aire libre en pleno invierno, lo que se les hizo muy duro al no ser ya tan jóvenes la mayoría ni estar acostumbrados a la vida de las trincheras. Por el contrario, sus
ocupaciones en Rumania eran bastante sedentarias.

El 13 de Enero tuvieron que atrincherarse y construir un parapeto, ya que los los Republicanos
atacaron con carros e infantería. En el transcurso del ataque dos de los rumanos, Ion Motza y Vasile Marin, resultaron muertos.

Mapa de la batalla en la que Ion Motza y Vasile Marin, miembros de la Guardia de Hierro alistados en la Legión, perdieron la vida. Imagen de la web Un vallekano en Rumanía
Sus cuerpos fueron embalsamados en Toledo y se les hizo un gran funeral. El general Cantacuceno pidió como favor especial a Franco que dejara volver a los rumanos restantes, a lo que éste accedió. Los restos fueron trasladados a Rumania donde se les rindieron honores con toda la parafernalia fascista de rigor: capas, cruces, miles de Camisas Verdes desfilando… en lo que fue la gran primera exhibición pública de masas de la "Guardia de Hierro", en claro desafío al rey Carol, que había prohibido la organización hasta 1935.

Así terminó, con más pena que gloria, la ayuda del fascismo rumano a Franco.



Fuentes documentales


Bibliografía


- Beevor, A. La Guerra Civil española. Crítica, Barcelona, 2005.
- Jackson, G. La república española y la guerra civil. RBA,Barcelona, 2005.

- Keene, J. Fighting for Franco: International Volunteers in Nationalist Spain During the Spanish Civil War, 1936-39, Leicester University Press, Leicester, 2001.

Páginas web y blogs


- “Voluntarios rusos en la España nacional”. Web Foro Militar General

- “Sobre los Rusos Blancos”. Web Hispanismo.org

- “Movimiento Blanco”. Entrada de la WikiPedia

- “Voluntarios Rusos Blancos en Tercios Requetés”. Web Requetés

- “Un ejemplo de sano ecumenismo: los voluntarios de religión ortodoxa en el bando nacional durante la guerra civil española”. Web Hispaniainfo

- “Unión Militar Rusa”. Entrada de la WikiPedia

- “Ejército Blanco en España”. Web CasaRusia

- “Rusos blancos al servicio de Franco”. Web La comunidad de El País.com

__________________________________

- “Ion Motza y Vasile Marin, rumanos, caídos en la GCE 13-1-37”. Web La Guerra Civil Española

- “Guardia de Hierro”, entrada de la WikiPedia

- “Corneliu Zelea Codreanu”. Entrada de la WikiPedia

- “Dos curiosos ejemplos de ayuda a los nacionales”. Web del Foro de Historia Militar El Gran Capitán

- "Las "otras" brigadas internacionales". Web Historia de la Historia
- "Guardia de Hierro y conducator". Web La comunidad de El País.com

Material audiovisual


- “A Memorial to the White Army”. Fragmento documental de YouTube

- "Garda de Fier". Fragmento documental de YouTube



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Navidad en el frente

Cartel republicano para fomentar la recogida de ropa y de trapos con los que fabricar ropa de abrigo para los soldados del frente. Imagen de la web de la S.B.H.A.C., Memoria Republicana
No es frecuente ver la nieve en la ciudad de Zaragoza. Su baja altura sobre el nivel del mar hace del blanco elemento algo casi inédito, algo mágico que nos traslada a la infancia, esa patria común de los humanos, reiterada por escritores como Baudelaire, Saint-Exupery, Rilke o Delibes.

Por eso, mientras contemplaba el otro día los tejados de mi ciudad cubiertos de un hermoso manto blanco, imaginaba que también entonces, en la navidad de 1937, nevaba copiosamente en Teruel y un frío intensísimo penetraba hasta los huesos de unos soldados, republicanos o nacionales, que tiritaban envueltos en sus capotes.


La toma de Teruel -la única capital de provincia recuperada por los republicanos durante la guerra- fue el primer éxito ofensivo de la República. La ferocidad de los combates no tuvo nada que envidiar a los que luego tendrían lugar en la campaña de Rusia: luchas casa por casa, minas de efectos devastadores, supervivencia en los sótanos sin agua ni comida, el azote del mercado negro, los saqueos y las deserciones (combatidos con fusilamientos), y un aire helado que batía los muros abiertos y congelaba los miembros de los soldados que, lanzados al combate con ropa de paisano, se afanaban en evitar la pérdida o el robo de una manta que era la única salvaguardia contra la muerte.


Un invierno duro, como hacía años que no se veía, en el que las temperaturas llegaron a caer hasta los 20 grados bajo cero, se alió con todas aquellas penosas circunstancias convirtiendo a Teruel, al decir de muchos, en el Stalingrado español.


Tropas republicanas se abrigan como pueden en el frente de Teruel. Imagen de la web Abc.es
Eran las segundas navidades de una guerra civil en la que nos metieron una cuadrilla de ineptos y resentidos militares, cuyo juego fue seguido por todos aquellos que esperaban seguir disfrutando de unos privilegios de los que habían gozado secularmente y que habían visto peligrar con el advenimiento de la República.

Entonces, las inexpertas milicias republicanas de la primera hora ya se habían convertido en el disciplinado Ejército Popular. Como para ellos, también para mi es mi segunda navidad en el frente, en este caso más llevadero, de la Memoria. Hace ahora algo más de un año que comencé mi particular lucha para reivindicar a quienes como Quijotes contra Molinos, lucharon hasta perder la vida contra el fascismo, o sufrieron cárcel, tortura o exilio.


Soy de quienes creen que siempre hay que mirar hacia adelante. Pero en estas fechas tan señaladas, las celebremos como las celebremos, creamos en lo que creamos o dejemos de creer, todos en nuestro corazón guardamos un lugar para quienes se fueron, para quienes ya no están para compartir la vida con nosotros.


No sería fiel al espíritu de este blog si no tuviera, junto con todos los que me habéis acompañado hasta ahora, un recuerdo para aquellos campesinos y obreros convertidos por las circunstancias en soldados. Soldados que empuñaron las armas para que hoy nosotros, sus hijos, nietos y bisnietos, pudiéramos vivir en un mundo mejor.


Por ello, gracias por acompañarme en este camino.
Y un deseo para todos:

¡Feliz Navidad!










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El apoyo de los fascismos a Franco (III). Los Viriatos portugueses.

Bandera de los "Viriatos" portugueses. Imagen de la web Hispanismo.org

20 de julio de 1936, aeropuerto de Estoril (Portugal). El general Sanjurjo se dispone a tomar un vuelo que le lleve a España, donde va a ponerse al frente de la sublevación. El avión despega, pero no logra remontar el vuelo y se estrella. El piloto sale ileso pero el general fallece a consecuencia de una fractura cerebral. La causa oficial del accidente se achaca al exceso de peso del aparato, ya que Sanjurjo lleva en él todos sus uniformes militares y sus medallas.

La muerte de Sanjurjo reviste una especial importancia, aunque muchas de sus implicaciones sólo se verán con el paso del tiempo. De haber tenido éxito el golpe encabezado por Sanjurjo se hubiese producido un régimen transitorio de regencia que hubiera dado paso a la instauración de una monarquía parlamentaria encarnada en el infante Don Juan.

Las conjeturas sobre un posible sabotaje rodean desde entonces este accidente, que cambia de curso la sublevación del 17 de julio nada más empezar posibilitando el posterior liderazgo de Franco.

Sanjurjo, momentos antes de abordar el avión en el que encontraría la muerte. Imagen de la web Turismo y Arte



El hecho de que Sanjurjo se encontrara en Portugal no era casual. Desterrado tras haber protagonizado un intento de golpe de estado en 1932 por el cual fue condenado a muerte y a cadena perpetua después, desde su exilio portugués Sanjurjo nunca dejó de estar al frente de tramas y conjuras para lograr la restauración de la monarquía en España.

Después de la “Sanjurjada”, Portugal se convirtió en refugio cómodo e impune de destacados exiliados derechistas y monárquicos que celebraron todo tipo de reuniones y maniobras, incluidos contactos internacionales, para obtener los necesarios apoyos y medios, mientras esperaban el momento oportuno de cruzar la frontera para reconquistar el poder perdido.

Tarjeta postal patriótica franquista. En ella aparecen las banderas de los países que más se significaron en la ayuda a los sublevados. Imagen de la web Guerra Civil Española 1936, al igual que las dos siguientes.
Portugal les dio para ello todo tipo de facilidades y atenciones, incluso de forma pública y tan notoria que motivó a su vez las correspondientes quejas diplomáticas del gobierno de Madrid. El "Estado Novo" portugués, presidido desde 1933 por Antonio de Oliveira Salazar, era realmente una dictadura personal de partido único – la "União Nacional"- fuertemente influenciado por el fascismo italiano, y basado en el confesionalismo católico y en la represión sistemática de opositores y disidentes.

Salazar, que nunca había ocultado sus simpatías por los sublevados por la coincidencia de sus ideologías, se dio cuenta enseguida de la importancia que su triunfo contra la II República podía tener para la supervivencia de su "Estado Novo".

Otra tarjeta postal similar a la anterior, en la que figura también la bandera de los falangistas.
El dictador portugués temía una invasión española en caso de que la izquierda ganara la guerra. Dada la considerable longitud de su frontera y el riesgo de internacionalización que desde los primeros momentos corrió el conflicto, el gobierno de Lisboa se apresuró a contribuir en la medida de sus posibilidades, primero a facilitar la sublevación y posteriormente al triunfo de la rebelión militar en España.

La ayuda militar portuguesa a Franco nunca fue significativa. En 1936, cuando se desata la Guerra Civil Española, Portugal mantenía unas fuerzas armadas más que discretas, tanto por sus efectivos como por la modernidad de su armamento. La población portuguesa en la época ascendía a 7.300.000 habitantes, y su Ejército de Tierra no llegaba a 30.000 hombres. Solamente la Armada se había beneficiado de un programa de nuevas construcciones navales, pues los buques eran necesarios para proteger el Imperio Colonial, prioridad de la política lusa durante los últimos 200 años.


No es probable que los "Viriatos" portugueses tuviesen uniforme propio al estar integrados en la Legión. Sin embargo, aquí se les puede ver desfilando en España con un uniforme peculiar. Puede que se trate del uniforme de la "Legión Portuguesa", alguna de cuyas unidades es posible que fuera enviada a nuestro país.
La ayuda militar fue, por consiguiente, escasa, dada la carencia de medios. Una comisión portuguesa, la "Missaó de Observaçao en Espanha", se encargó de algunas cuestiones poco ambiciosas (análisis de nuevas armas, datos técnicos, estudio de la campaña, etc.). Se pretendió, no obstante, la creación de una fuerza expedicionaria lusa para que combatiera bajo mandos propios, la que debería ser la Legión Portuguesa ("Legiâo Portuguesa"), pero parece que los nacionales pusieron toda clase de inconvenientes. Aunque se facilitó el enganche de portugueses en las milicias falangistas, requetés o, mayoritariamente, en los tercios de la Legión Extranjera. También se incorporaron, en menor medida, a la aviación.


Base de hidroaviones de Pollensa (Mallorca) en 1939, donde prestaron servicio varios aviadores portugueses. Imagen de la web Requetés.com
Pese a no constituir una unidad propiamente portuguesa, los voluntarios portugueses pronto fueron conocidos en la España nacionalista como “Viriatos”, en recuerdo del guerrero lusitano del siglo II a.C. que opuso una gran resistencia a la ocupación romana.

Como en el caso de otros contingentes de voluntarios de ideología fascista que apoyaron a los sublevados, las cifras de combatientes lusos también se han exagerado mucho elevándolas en ocasiones hasta los 20.000 voluntarios y reduciéndolas en otras a 2.500. Deducidos de los datos de enganche de la Legión, se calculan unos 8.000 voluntarios, cifra que se puede considerar como la más fiable, aunque también parece elevada. El banderín de enganche de la Legión en Badajoz, aunque hubo otros más reducidos en el propio Portugal, fue el principal centro de reclutamiento luso.


Viriato y otros "patriotas" de la España antigua, tal como aparecían en los libros de bachillerato franquistas, como éste de la editorial Edelvives de 1941. Imagen de la web de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAM.
Al contrario que Italia y Alemania, la ayuda portuguesa a Franco no se basó, pues, en un gran apoyo militar que no podía ofrecer. Pero el gobierno portugués ofreció un auxilio de primordial importancia a Franco, dándole facilidades para la adquisición y transporte de material vía Portugal. Salazar permitió la utilización de su territorio para que otras naciones facilitaran el abastecimiento necesario al ejército sublevado.

Los aeropuertos portugueses fueron lugar de escala de los aviones que Hitler enviaba a los nacionales. Las estaciones de ferrocarril y carreteras lusas sirvieron de paso para el traslado de tropas y material. La larga y permeable frontera común se blindó con miles de tropas con la única misión de detener y entregar a quienes huían de la violencia y el terror desatados por las tropas franquistas a lo largo de su marcha hacia Madrid por tierras andaluzas y extremeñas…


Nicolás Franco, embajador de su hermano en Lisboa en 1954. Imagen de la revista Life
Portugal fue trascendental no sólo en el apoyo logístico, sino también propagandístico al bando sublevado así como escenario de las relaciones diplomáticas e internacionales entre todas aquellas naciones que directa o indirectamente tenían sus propios intereses en el conflicto español, incluidos sus servicios de espionaje. No en vano Franco llegó a nombrar durante la contienda a su hermano Nicolás como embajador del gobierno "nacionalista" de Burgos en Lisboa, para tenerlo así todo mucho más controlado.

Aunque está siendo más estudiado en los últimos años, el apoyo de Salazar a Franco constituye todavía uno de los aspectos de la Guerra Civil Española menos conocidos en la actualidad.

Quedan aún muchas incógnitas por despejar.




Fuentes documentales


Bibliografía


- Beevor, A. La Guerra Civil Española. Crítica, Barcelona, 2005.

- Gallagher, T. Portugal: a twentieth-century interpretation.Manchester University Press, Manchester, 1983.

- Núñez, J. Portugal en la conspiración del 18 de julio de 1936 y el apoyo luso a través del archivo del General Varela. Trabajo de Doctorado, Dpto. de Historia Contemporánea de la Facultad de Geografía e historia de la U.N.E.D.

- Pena, A. El gran aliado de Franco. Do Castro, A Coruña, 1998.


Revistas digitales


- Aracil, F. “La Guerra Civil Española 1936-1939”. Revista Filatélicamente online, nº 115.

- Gómez de las Heras, S. “Portugal ante la Guerra Civil Española”. Revista Espacio, Tiempo y Forma, 1992.

- Herrera, H. “Viriatos do Ar. Aviadores portugueses en la Guerra de España”. Revista Aeroplano, nº 12, 1994.

- Pena, A. “Franco, Salazar y los propagandistas de la libertad ( 1936-1939)”. Revista Latina de Comunicación Social, 1998.

- Pizarroso, A. “Intervención extranjera y propaganda. La propaganda exterior de las dos Españas”. Revista Historia y Comunicación Social, nº 6, 2001.


Prensa digital


- DPA, “Oliveira Salazar, elegido 'El Gran Portugués' por los espectadores”. Diario El Mundo.es, 26-03-2007.
-EFE, “Los telespectadores de Portugal eligen al dictador Salazar como la figura histórica más importante del país”. Diario El País, 26-03-2007.
- Laporte, E. “La invasión de Portugal, el sueño imperial de Franco”. Diario El Imparcial 04-06-2008

Páginas web y blogs


- “Unidades: Los Viriatos”. Web Guerra Civil 1936

- “Las fuerzas armadas portuguesas y la guerra civil”. Web Foro de historia militar El Gran Capitán.

- “Foreign involvement in the Spanish Civil War”. Entrada de la WikiPedia

- “Viriato”. Entrada de la WikiPedia

- “Notas sobre Viriato”. Web Celtiberia.net

- “El Pacto Ibérico de 1942”. Web Mundo Historia


Material audiovisual


- “Franco agradece aos portugueses, alemães e italianos”. Fragmento del NO-DO en YouTube.

- “1942. Encontro Salazar-Franco”. Fragmento documental en YouTube.

- “Franco visita Portugal”. Fragmento documental en YouTube

- “Serrano Suñer fala do Prof. Oliveira Salazar”. Fragmento de documental en portugués de YouTube








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El apoyo de los fascismos a Franco (II). La Bandera Francesa Jeanne d'Arc.


1. Emblema de la Bandera Jeanne d'Arc, de voluntarios franceses en las filas franquistas. Imagen de la web La santa alianza

Aunque en la mayoría de los casos el fascismo prosperó en países que estaban atrasados en el plano económico o marcados por fuertes tradiciones políticas autoritarias, también avanzó en Francia, una de las democracias europeas más consolidadas.

En 1934 unas 370.000 personas pertenecían a las diferentes organizaciones fascistas francesas, tales como Jeunesses Patriotes (Juventudes Patrióticas),
Solidarité Française (Solidaridad Francesa), Croix de Feu (Cruz de Fuego), Francistes (Francistas) y Action Française (Acción Francesa). Ésta contaba con un ala juvenil violenta llamada los “Camelots du Roi” y se sustentaba en una ideología ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica y antisemita.

2. Desfile en 1934 de los "Camelots du Roi", fuerza de choque de los realistas franceses. El bastón con punta metálica y el puño de hierro eran los "argumentos" que empleaban en sus enfrentamientos con sus adversarios políticos. Imagen de la web Les sciences humaines au Collège Moulin-des-Prés al igual que las imágenes 3, 8 y 9.
Las relaciones de todo tipo entre derechas autoritarias francesas y españolas eran muy anteriores a 1931, pero fueron la caída de la monarquía y el advenimiento de la Segunda República en España los factores que determinaron una verdadera colaboración en diferentes campos, especialmente en lo político y económico, entre la extrema derecha francesa y la española.

En abril de 1937, una parte de la extrema derecha francesa y los nacionalistas españoles acordaron formar un batallón francés en España, la Bandera Jeanne d'Arc. Dicho acuerdo preveía, además, informar a los nacionalistas españoles sobre los convoys de material y de voluntarios para la España republicana, y la preparación de atentados contra éstos. En 1937 se atribuyeron a la extrema derecha francesa unos veinte atentados, perpetrados principalmente en el sur de Francia, contra fuentes de avituallamiento destinadas a los republicanos españoles.


3. Desfile de "Francistas" en 1934. Fundados por Marcel Bucard, sus aproximadamente 10.000 militantes imitaban al fascismo italiano. Vestidos con camisas azules, saludaban brazo en alto al estilo fascista. Financiado por Mussolini, Bucard quería jugar en Francia el papel del Duce en Italia.
Juana de Arco era la referencia principal de la derecha francesa. Quemada primero en la hoguera por hereje y canonizada en 1920 por la misma Iglesia que la condenó, fue adoptada como símbolo cultural por los círculos patrióticos franceses desde el siglo XIX.

Utilizada también por la izquierda, como símbolo de patriotismo republicano, popular y anticlerical, fue sin embargo la derecha la que, en los años 30 del siglo XX, se apropió del mito de Juana de Arco, convirtiéndola en la imagen de la patria, en la encarnación de la “francesidad”, de la raza superior y del coraje militar.


4. Juana de Arco en la coronación de Carlos VII. Cuadro de Ingres (1854), en el que se intenta "feminizar" su apariencia mediante el cabello largo y la falda bajo la armadura. Imagen de la entrada "Joan d'Arc" de la Wikipedia (en inglés)
Fueron éstas las características de un nacionalismo cuya ideología xenófoba fue el banderín de enganche de la extrema derecha en unos tiempos de aguda crísis económica. Había que luchar contra el extranjero y éste era, en aquellos momentos, la Internacional Comunista. Francia, hija de la Iglesia, tenía el deber de socorrer a una nación en peligro (España) y de defender la civilización occidental.

En este contexto, el general Lavigne-Delville, oficial de caballería héroe de la Primera Guerra Mundial, le propuso a Franco organizar una unidad formada exclusivamente por voluntarios franceses. Esta unidad, de unos 3000 hombres, recibiría el nombre de Bandera Juana de Arco, y acogería también a voluntarios francófonos de otras nacionalidades, como suizos y belgas.


5. La cruz y la espada al servicio de la monarquía, uno de los símbolos de la ultraderecha francesa que pretendía la reinstauración de la misma. La leyenda constantiniana "In hoc signo vinces" ("con este símbolo vencerás"), acentúa aún más el carácter ultracatólico de su pensamiento. Imagen de la web La santa alianza
Las negociaciones para la constitución de la Bandera no estuvieron exentas de dificultades, impuestas unas por el gobierno francés de izquierda y otras por el propio Franco, que se resistía por diferentes razones a tener entre sus filas unidades extranjeras autónomas.

Fue sin embargo el bajo número de voluntarios que se presentaron lo que determinó que Franco se decidiera por integrar a los franceses en la 17ª Bandera de la Legíón extranjera española, donde formaron la 67ª Compañía.


La cifra de voluntarios franceses que lucharon por Franco varía enormemente de unos autores a otros. Los más lucieron la camisa verde del Tercio, otros la azul de las milicias de la Falange y sobre todo la boina roja de las del Requeté. El ultra-catolicismo de los Carlistas españoles era muy atrayente para quienes profesaban ideas similares en el país vecino.


6. Algunos voluntarios franceses se alistaron en las milicias paramilitares, como las de la Falange, organización fascista española similar a otras francesas. Imagen de la web Metapedia
Los voluntarios franceses de la Bandera Jeanne d'Arc eran reclutados en muchos lugares, como Montpellier, Marsella, Besançon, Córcega, Marruecos, Argelia… aunque principalmente en los cafés parisinos. Todos y cada uno tenían que ser obligatoriamente recomendados por una personalidad de la extrema derecha. No se reclutaba a desconocidos.

Solían entrar en España por Irún y desde allí se dirigían a Zaragoza antes de alcanzar su destino en Talavera de la Reina. Un militar, el capitán Henri Bonneville de Marsangy, procedente de la vieja nobleza de la Borgoña, se encargó de recibirlos allí y posteriormente dirigirlos en el combate.


El contingente francés combatió sobre todo en el frente de Teruel, donde sufrió grandes pérdidas. En marzo de 1938 Franco disolvió la compañía, dispersándose los voluntarios en diferentes unidades de la Legión. La razón de tal disolución parece que está en las
disensiones existentes en el seno de la extrema derecha francesa.

7. Soldados republicanos abrigándose como pueden en la Batalla de Teruel pues llegaron a combatir hasta con 20 grados bajo cero. Imagen de la web HistoriaSigloXX.org
La rivalidad de los mandos de la compañía, unos de Action Française y otros de la Ligue d’Union Latine, se tradujo en la acusación mutua de desfalco de grandes cantidades de dinero que enviaban regularmente firmas comerciales e industriales francesas afincadas en España para el mantenimiento de la Bandera Jeanne d’Arc.

A esto se añadían las quejas de los voluntarios por la rigidez del contrato que estaban obligados a firmar. Si no lo hacían eran encarcelados. Enrolados para la duración de la campaña, sólo descansaban una vez heridos, en el hospital. Permisos y repatriaciones eran denegados. Hay muchos testimonios de desertores detenidos en Irún por las autoridades franquistas o por las francesas, una vez pasada la frontera.


8. "Como en España, ayer huelgas, hoy bombas, mañana la guerra. El comunismo es la guerra".Cartel de la extrema derecha para difundir la idea de un complot comunista en Francia.
Estas dificultades sin embargo no explicarían las verdaderas razones que parecían ocultarse tras la Bandera Jeanne d'Arc, una realidad más compleja que la de un batallón extranjero que combatía en el bando nacionalista.

Algunas investigaciones han puesto de manifiesto que una parte de la extrema derecha francesa pretendía sustituir la República por un régimen de dictadura que precediera a la restauración de la monarquía. Para ello se debía persuadir a los militares españoles de la inminencia de un alzamiento comunista en Francia. Para evitarlo, deberían ayudar a la extrema derecha francesa a tomar el poder, como lo exigía el pacto anticomunista que habían suscrito en secreto.


9. Cartel nacionalista francés de 1934 de propaganda contra los socialistas de la SFIO (las tres flechas), los comunistas del PCF (la hoz y el martillo) y la masonería (la escuadra y el compás).
Por unas razones o por otras, podemos decir que la Bandera Jeanne d’Arc con apenas 500 hombres en el mejor de los casos de entre los aproximadamente 2000 voluntarios franceses dispersos en el ejército de Franco, fue todo un fracaso. No consiguió constituir un batallón según las normas en vigor de la época, es decir, de al menos 650 hombres.

La verdadera ayuda de la ultraderecha francesa a Franco fue otra. Tráfico de armas, atentados, sabotajes, propaganda, información…consiguieron que la Francia republicana terminara por aceptar el reconocimiento de la España nacionalista. Ese fue su verdadero triunfo.




Bibliografía


- Corral, P. Desertores: la Guerra Civil que nadie quiere contar. Debate, Madrid, 2005.
- Keene, J. Fighting for Franco: International Volunteers in Nationalist Spain During the Spanish Civil War, 1936-39, Leicester University Press, 2001
- Nash, M. y Tavera, S. Las mujeres y las guerras. El papel de las mujeres en las guerras de la Edad Antigua a la Contemporánea. Icaria, Barcelona, 2003. Revistas digitales
- Dewaele, H. "La extrema derecha francesa en España: mitos y realidades de la Bandera Jeanne d'Arc (1936-1939)", Revista Historia y política: Ideas, procesos y movimientos sociales, nº 8, 2002 , Ministerio de la Presidencia.


Prensa digital

-“Juana de Arco, un símbolo de la ultraderecha francesa”. Artículo de Hinde Pomeraniec para el diario Clarín
- “Juana De Arco: Santa, guerrera, virgen y mártir”. Artículo de Jesús R. Cedillo para el diario La Vanguardia

- “De la guerra de España por la libertad”. Artículo del diario La Vanguardia, 31 de agosto 1937.

Páginas web y blogs


- “Bandera Jeanne D'Arc (Voluntarios Franceses.)”. Web Hispanismo.org
- “Voluntarios franceses en la cruzada de 1936”. Web La Santa Alianza
- “Juana de Arco. Del pueblo a la ultraderecha”. Blog Contra la derecha
- “Juana de Arco”. Web Wikipedia

- “ À propos de Bonneville de Marsanguy”. Blog Devoir de mémoire. (En francés).
- « Jeanne D’Arc Centre ». Web Jehanne-D’Arc (dot) com (en francés, inglés y alemán)
- « Le Pen invoca a Juana de Arco ». Web BBCmundo.com

- “Bandera Jeanne D’Arc”. Web Metapedia (en francés)

- “Henri Bonneville”. Web Metapedia (en francés)

- “Les « camelots du roi »”. Web Action Antifasciste (en francés)
- « La France pendant l'entre-deux-guerres ». Web Les sciences humaines au Collège Moulin-des-Prés : 3ème et 4ème espace histoire - géographie -éducation civique.




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